A partir del nacimiento de Café Brújula, uno de nuestros principales propósitos en campo ha sido la dignificación y revalorización del trabajo de pequeños productores Oaxaqueños.Respondiendo a la problemática de precios bajos e interminables intermediarios en la cadena productiva del café, decidimos salir a campo y buscar a los verdaderos actores detrás de cada taza, ofreciendo un precio base por arriba de los precios convencionales de café regulados por La Bolsa de New York, de esta forma eliminamos incertidumbre en los productores y aseguramos un crecimiento real en la economía local.

Hoy en día llevamos más de 10 años trabajando directamente con individuos bajo esquemas de trato directo, capacitación y comercio justo.Mujeres voladoras surge de la inquietud de resaltar el papel fundamental que juega la mujer en la agricultura familiar, haciendo énfasis en la adquisición de conocimientos para iniciar un proceso de empoderamiento en 20 mujeres de la sierra sur y norte Oaxaqueña.

Alineados a nuestros ideales coincidimos con Heifer México, ONG que nos invito a sumarnos a su proyecto Beyond Coffee, teniendo como eje principal la diversificación de ingresos en familias productoras de café, por medio de la producción de huevo.

EL CONOCIMIENTO NOS HARÁ LIBRES

Meses antes de comenzar la cosecha, nuestro equipo capacito a las productoras sobre la obtención de cafés de alta calidad, algunos de los talleres impartidos se centraron en brindar el conocimiento necesario sobre catación, análisis físico en café verde, elaboración de zarandas para secado de café y visitas a cada productora para recomendar buenas practicas de beneficiado para la calidad deseada.

En el cultivo de café es muy importante que los productores sepan cual es la calidad qué el terruño les da y que pueden mejorar en labores de proceso, todo esto con la finalidad de diversificar calidades, abriendo acceso a distintos mercados como cafés de especialidad y convencionales.

Mientras nos preparábamos para la cosecha, el equipo de Heifer México capacito y entrego a cada productora 20 gallinas y materiales para construir gallineros, con la encomienda de que en un futuro ellas puedan reproducir sus gallinas, incrementen su nutrición y sus ingresos de tal manera que puedan brindar esta oportunidad a otra familia por medio del pase en cadena, donde ellas entregarían no sólo gallinas sino también el conocimiento que adquirieron.

Después de meses de espera y sobre todo mucho trabajo por parte de las productores y sus familias, se lograron obtener cafés  verdaderamente extraordinarios +84 en taza (SCA), con notas dulces, jugosas y exóticas.

Al día de hoy seguimos en contacto con las productoras, compartiendo experiencias, asesorando y esperando con muchas ansias volvernos a ver a pesar de esta crisis que ha dejado el COVID-19 en el sector agrícola. Estamos convencidos que en el mundo hacen falta más esquemas que apoyen el crecimiento y empoderamiento de pequeñas productoras para poder crecer en comunidad.